Al cabo de seis semanas y media los patos ya pueden ir al matadero, así que a primera hora se les transporta al matadero en camiones de la empresa.
Así llegan a un modernísimo matadero de cuidada logística en el cual personal especializado, moderna maquinaria e ingeniosos sistemas de transporte se encargan del resto del proceso.
Los animales son desplumados de modo completamente automático. A continuación los patos se remojan para que pierdan las plumas que pudieran quedar. Luego vienen varios tratamientos en los cuales se retiran determinados órganos que se venden aparte. Realmente, no se pierde nada de los patos de calidad Duck-To Farm. |